Christian Mora Gómez, muralista donde su maestro y libro, fue la calle, solo con la práctica y la experiencia. Desde que empezó en 2018, cada muro ha sido su escuela, cada proyecto un nuevo reto y cada error una lección. No siguió un camino tradicional para aprender, sino que fue descubriendo su propio estilo a base de ensayo y error, observando, experimentando y dejando que el arte le guiara. La calle le enseñó que no hay límites cuando se trata de crear. Para él, un mural no es solo una imagen, sino una transformación del entorno, una historia que cobra vida y deja huella.